La disputa entre Ariadna Montiel y Héctor de Mauleón pasó de la columna periodística a un intercambio público sobre pruebas y rectificación. Este 28 de octubre, el articulista de El Universal rechazó disculparse, aunque reconoció desconocer si ocurrió el encuentro que describía el reporte que sostiene haber consultado.
El contexto: aclaración oficial y defensa en la mañanera
El 27 de octubre, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que no existe información oficial que confirme la existencia o autenticidad del reporte de inteligencia federal mencionado en la publicación, ni elementos oficiales que acrediten los supuestos acuerdos con integrantes de la delincuencia organizada.
Además, negó que las instituciones que lo integran hubieran confirmado la información de la columna. Precisó que las declaraciones atribuidas a supuestas fuentes federales no constituyen, por sí mismas, información oficial ni permiten acreditar los hechos señalados.
El antecedente presidencial ocurrió en la mañanera del 23 de octubre. Claudia Sheinbaum relató que Maru Campos le expresó sospechas sobre Montiel durante una reunión en Ciudad Juárez. La presidenta explicó que pidió pruebas y sostuvo que, hasta ese momento, la gobernadora no las había presentado. También defendió la honestidad de la dirigente de Morena.
La dirigente respondió en X que el periodista publicó acusaciones sobre acontecimientos cuya realización no puede asegurar. De Mauleón, por su parte, mantiene que una fuente confirmó la autenticidad del documento. La controversia abre una discusión sobre la responsabilidad editorial: cómo se presenta una acusación, qué distingue una atribución de una comprobación y cómo se comunica la respuesta de la persona señalada. Montiel había solicitado una disculpa al columnista y al periódico. La negativa mantiene el desencuentro y la discusión sobre el sustento de lo publicado.
¿Qué distingue una acusación de un hecho confirmado?
El supuesto encuentro fue situado en Guadalupe y Calvo, Chihuahua. La respuesta del Gabinete, la defensa presidencial y la postura del columnista requieren conservar contexto y fecha.

