Una marca puede acompañar la forma de vestir y también la idea de un hogar. KARL LAGERFELD Residences Bosque Real llevará la identidad de la firma al mercado residencial de América Latina, mediante un proyecto que reúne vivienda de alta gama, diseño y una alianza internacional.
Grupo Bosque Real anunció una inversión de 100 millones de dólares para una torre de 38 niveles con 73 unidades. Entre ellas se contemplan dos penthouses y un Gardenhouse, además de más de 23 amenidades.
De la identidad de moda al espacio residencial
La propuesta pertenece al modelo de branded residences: desarrollos habitacionales asociados con una marca que participa en su identidad y diferenciación.
El interés de este formato está en trasladar el reconocimiento de una firma hacia la arquitectura, los interiores y los espacios compartidos. La vivienda se presenta como parte de una experiencia de diseño, con servicios y amenidades que acompañan la oferta residencial.
Para KARL LAGERFELD, el proyecto representa, según el anuncio, su primera incursión residencial en América Latina. Para Bosque Real, amplía una cartera que ya incluye siete proyectos vinculados con marcas internacionales.
Una torre y distintas formas de habitarla
Las 73 viviendas se distribuirán en un edificio de 38 niveles. La combinación de residencias, penthouses y un Gardenhouse introduce distintas tipologías dentro de una misma propuesta de alta gama.
Las más de 23 amenidades anunciadas forman parte del conjunto con el que el desarrollo busca distinguirse. La alianza sitúa al diseño y a la identidad de marca entre los elementos que acompañarán su presentación al mercado.
El lujo también busca una dirección
Las residencias de marca tienen presencia en ciudades como Miami y Dubái, donde las firmas internacionales se vinculan con desarrolladores para crear propuestas habitacionales diferenciadas.
Bosque Real, con más de 35 años de trayectoria, suma esta colaboración a su estrategia en México. La compañía prevé más de 600 empleos directos asociados al proyecto.
La nueva alianza muestra cómo el universo de una firma puede extenderse hacia el espacio doméstico: la arquitectura, los servicios y las áreas comunes se incorporan a la conversación sobre una marca que ahora también busca un lugar en la forma de habitar.

